Creencias sobre la práctica de lactancia materna

Un estudio realizado en el Hospital Justo José de Urquiza de Concepción del Uruguay, Entre Ríos, revela las creencias que las madres poseen en relación a la lactancia materna. El trabajo propone un contraste entre los hábitos de la práctica misma y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), y Centro de Estudios Sobre Nutrición Infantil (CESNI). Las conclusiones finales señalan que las madres entrevistadas poseen conocimientos no adecuados sobre la forma correcta de amamantar.

La lactancia es un proceso vital mediante el cual la madre provee un tejido vivo que opera en un amplio espectro de interacciones, no sólo nutricionales sino también sobre la díada madre-hijo en respuesta a las demandas nutricionales, inmunológicas y emocionales del recién nacido (Lorenzo J.: “Nutrición del niño sano”, año 2007). La lactancia es considerada un derecho esencial de la persona según lo declara la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, incorporada a la Constitución Nacional de nuestro país en su última reforma del año 1994. 
La OMS propone lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y continuada hasta los dos años o más. Esto significa que durante los primeros meses el niño debe recibir solamente leche materna sin agregado de ningún otro alimento ni bebida (ni agua, ni jugo, ni té), ya que a partir del sexto mes debe iniciarse la alimentación complementaria. También señala que no existen ventajas para el crecimiento por haber incorporado alimentos con anticipación,  tanto los bebés nacidos a término como aquellos nacidos con bajo peso; suspender una mamada para introducir cualquier tipo de alimento o bebida conduce a pérdida de nutrientes, pues es muy difícil reemplazar con alimentos el valor nutricional proveniente de la lactancia materna. De este modo, la  adecuada nutrición temprana es esencial para asegurar todo su potencial en relación al desarrollo, salud y crecimiento del niño, previniendo el riesgo de padecer enfermedades tales como la obesidad, diabetes e hipertensión como así también evitar y/o reducir la morbi-mortalidad de niños menores de 5 años. 

La investigación realizada por la Licenciada en Nutrición Rocío Hernández, graduada de la carrera de Nutrición de la Facultad de Ciencias Médicas de UCU, plantea una nueva mirada multidisciplinaria sobre los hábitos de la lactancia materna. El estudio se llevó a cabo en el Hospital zonal de nuestra ciudad con el desarrollo de encuentras a diferentes grupo de mujeres internadas en el área de maternidad en diciembre del año pasado. Las mismas fueron dividas en diferentes grupos de acuerdo a su edad (de 14 a 20 años, 21 a 30 años, de 31 a 40 años, y aquellas de más de 40 años), número de hijos, y embarazadas. 

La hipótesis de la cual parte el estudio fue que las creencias de las madres en relación a la lactancia materna no coinciden con las recomendaciones de la OMS, SAP y CESNI. En este sentido, los objetivos estuvieron puestos en establecer qué tipo de ideas tienen aquellas madres en período gestacional y las que se encontraban en el de lactancia sobre la temática planteada.  Para ello, se realizaron preguntas en relación al tipo de lactancia que brindan a sus hijos (natural, artificial, o ambas), la información que poseen con respecto a las recomendaciones, y si las cumplen o no al momento de amamantar. 

Finalmente, el análisis reveló que la mayoría de las madres entrevistadas tiene entre 2 y 5 hijos, y  que un 80% le dio el pecho a su hijo. Esto certifica que existieron experiencias en la práctica de la lactancia materna y que los niños recibieron los beneficios de la misma; además demostró que a mayor cantidad de hijos disminuye el porcentaje de los conocimientos no adecuados.

Sin embargo, la mayoría de las madres poseen conocimientos no adecuados sobre las recomendaciones de la OMS, SAP y CESNI, ya que sólo el 13% tiene certezas sobre la lactancia materna, haciendo hincapié en la importancia de iniciar la misma a partir de la primera hora de vida; los beneficios del lactante al recibir solo leche materna; amamantar de manera exclusiva hasta los 6 meses de vida, sin utilizar mamaderas, tetinas ni chupetes; poner en contacto al recién nacido con la madre inmediatamente después del parto; brindar alimentación complementaria adecuada y oportuna a todos los niños a partir de los 6 meses; y continuar amamantando hasta los 2 años de edad o más. 

En contra posición, el 76% de las encuestadas tiene conocimientos inadecuados sobre la temática, es decir, desconocen las recomendaciones los organismos de pediatría, lo cual se refleja en las creencias culturales declaras por ellas tales como: el bebé no se llena solo con la teta, entonces agrega una mamadera; la lactancia materna debe iniciarse al tercer día de vida; hidratar al niño con agua o té, y es exclusiva hasta los 4 meses; el lactante debe recibir lactancia materna 4 veces al día: en el desayuno, almuerzo, merienda y cena; la alimentación complementaria debe comenzarse a los 3 o 4 meses de edad porque con la teta sola, queda con hambre; y que la lactancia debe ser brindada hasta los 6 meses.

Esta investigación propone una mirada multidisciplinaria abarcando aspectos de la psicología, la psicología social, la antropología, hábitos enraizados en la sociedad sobre el uso de la maternidad asociada a la lactancia materna- sin perder de vista el contexto en el cual se desarrolla donde la mujer hoy día trabaja.

El bajo conocimiento puede ser ampliado con programas educativos formales y no formales sobre la alimentación saludable en general y sobre la lactancia materna en particular. A partir de dicha temática, también se abarcan modos de crianza y apego con los bebés, lo que implica un tratamiento del tema globalizado.