Breve historia de la UCU

La Universidad de Concepción del Uruguay (UCU), funde sus cimientos educativos en una tradición comunal que data del siglo XIX. Y que retoma, en su actividad cotidiana, el espíritu de los fundadores de la Asociación Educacionista, que posibilitó con su política de aperturas la consolidación de un proyecto de educación superior privada, en la costa oriental de la provincia de Entre Ríos.

Como tal, la UCU reconoce como pilares constructores de su identidad, la tenacidad, la visión de futuro y la impronta acción ciudadana y fraternal de los jóvenes, “casi niños” estudiantes del Colegio Justo José de Urquiza (hoy Colegio Superior del Uruguay).

Es en esta institución- que lleva el nombre de su fundador, el Capitán General Don Justo José de Urquiza, además creada en 1849- donde se concentran y difunden los conocimientos de las ciencias, artes y técnicas. Por aquel entonces, bajo la modalidad del régimen de internado (como era norma de la época) para los alumnos que, venidos en gran parte de provincias lejanas y países vecinos, no podían caer en la incierta situación de encontrar albergue para desarrollar sus estudios.

Bajo el rectorado, del Dr. Alberto Larroque, entre 1854 – 1864, el hoy Colegio Superior del Uruguay, se había afianzado como valuarte educativo de la región y en sus aulas se iluminaban y proyectaban las mentes de muchos de los jóvenes que luego serían personalidades centrales de la historia política, científica y artística de la Nación.

No obstante, el asesinato del General J. J. Urquiza (11 de Abril de 1870) y la larga disputa que sobrevino hasta 1876, desataron toda suerte de luchas intestinas, crisis institucionales, decadencia económica y posiciones políticas encontradas.

Hacia 1877, el histórico Colegio sufría la decisión nacional de suprimir las becas con que el Gobierno favorecía a muchos de sus alumnos del internado. El sistema de internado se mantuvo, pero sería para aquellos alumnos que podían pagarlo, tornándose angustiante la situación para aquellos internos becados, de familias sin recursos y de lugares remotos a la ciudad.

La medida generó, a partir de la inicial postura emprendedora del estudiante Juan Vidart, una importante serie de actividades a fin de superar la situación declinante de por entonces. “Socorro a los estudiantes que por supresión de las becas de las provincias o por otras circunstancias no pudieron continuar sus estudios”, sería el lema de los jóvenes que, junto a vecinos destacados de la ciudad, pondrían en marcha la obra fraternal.

La voluntad de superar tales limitaciones se canalizó a partir de la creación de una Sociedad de Socorros, que posibilitara la continuidad de los estudios de los jóvenes afectados, concretando en 1877 la creación de lo que es hoy la Asociación Educacionista “La Fraternidad”, institución forjadora de la historia y ethos educativo de la Universidad de Concepción del Uruguay.


La impronta de la participación y compromiso de la ciudadanía uruguayense fue clave en la definición de esta institución. Vecinos y jóvenes dispuestos a colaborar con aquellos que quedaban en riesgo de perder sus derechos a la educación se congregaron en el Teatro 1º de Mayo en la Magna Asamblea del 14 de mayo de 1877, creando así “La Fraternidad”.

Entre los jóvenes que participaron de aquellos momentos instituyentes de la Asociación, se encontraban José B. Zubiaur, Facundo Crane, Francisco Barroetaveña, Máximo y José Álvarez, Martiniano Leguizamón, Pedro J. Coronado, Cipriano Ruiz Moreno, Luis A. Peyret, Fructuoso Hermelo, entre otros. Personalidades que más tarde se destacaron como sobresalientes personalidades del país en diversos campos.


“La Fraternidad” pasó así a ser la hija espiritual del Colegio y fue desarrollando en el seno de su propio Internado el sostenimiento de generaciones de jóvenes que se acercan a la ciudad de Concepción del Uruguay, para buscar nuevos horizontes y sentidos dignos a sus vidas a través de la noble tarea del aprendizaje continuo.

La Asociación, fiel al mandato de su creación, sostiene actualmente su Internado. Hoy no sólo secundario sino que también universitario para jóvenes, brindando así la posibilidad a muchos de ellos de desenvolver sus estudios. Para el cumplimiento de tal fin, se destina un importante aporte becario que cubre la mayoría del costo total de sus gastos, más el apoyo gratuito de asistencia médica, biblioteca propia, profesores de apoyo y un adecuado servicio psicopedagógico y social.

Como lo consignara el Rector de la Universidad de Concepción del Uruguay (UCU), Dr. Héctor César Sauret, en oportunidad de la conmemoración del trigésimo aniversario de inicio de la Sede Central de UCU: “Siempre nos ha conmovido recordar... que en medio de una confrontación que enfrentaba hermano contra hermano en forma salvaje, en los marcos de la insurgencia jordanista y de las acciones contrainsurgentes del Gobierno Federal, primero, bajo la presidencia de Sarmiento y luego en la gestión de Avellaneda, los fundadores de “La Fraternidad” constituyeron una sociedad sin fines de lucro, dedicada con exclusividad al proceso educativo. Había que reponer el tejido social desgarrado por la guerra civil y el aporte realizado por la vieja y querida institución ha sido considerable. Allí está el origen de la Casa (UCU), puesta por los fundadores al servicio del país y de la provincia (...)”.

Política de nuevas aperturas de “La Fraternidad”: el proyecto universitario

Bajo la presidencia del Dr. Héctor Buenaventura Sauret (1964-1969) y en el marco de la política que el Honorable Consejo Directivo (HCD) se elaboró el proyecto educativo que da origen a la Universidad de Concepción del Uruguay, denominado “Nuevas Aperturas de La Fraternidad”.

Dicho proyecto tenía entre sus antecedentes, las visiones de dos grandes hombres. Retomaba las ambiciones del General Justo José de Urquiza relacionadas con la creación de una institución de estudios superiores en la provincia. Y se inspiraba en un planteo que formulara el Dr. Amador J. Tahier en 1886, durante el transcurso de su presidencia. En la visión de Tahier, la Institución debía avanzar en la lucha de una cultura popular y fortalecer las bases instauradas en 1877 con la apertura de la Casa de Internos ampliando el horizonte hacia la educación superior universitaria.

A partir de esta visión el presidente del HCD, el Dr. Héctor B. Sauret, presenta en 1968 un proyecto para la creación de una “Escuela de Economía”. Este proyecto proponía desarrollar aquellas actividades educativas que no eran consideradas por el sistema de enseñanza oficial necesarias para responder a las exigencias que planteaba el proceso de cambio en el que se encontraba la sociedad.

Este proyecto fue remitido en el año 1968 a una comisión de expertos para que formularan juicios y recomendaciones sobre su calidad y factibilidad. La comisión, integrada por destacadas figuras que luego tendrían un rol central en los primeros años de la Universidad, consideró que era oportuno y necesario ampliar los alcances del proyecto que tenía bajo evaluación y propuso la creación de una Universidad.

De esta forma, el Proyecto fue presentado en 1969 ante la Secretaría de Estado de Cultura y Educación de la Nación. Expresaba la necesidad de contar con una institución de educación superior al servicio del desarrollo de la región mesopotámica en general y de la Provincia de Entre Ríos en particular. La concentración de la gran industria y los centros universitarios en el área metropolitana del país habían postergado el desenvolvimiento de la provincia, transformándola en un claro ejemplo de las desigualdades económicas, sociales y culturales que producía un modelo de crecimiento agotado.

En función de este diagnóstico, la creación de la UCU tuvo como meta resolver los problemas regionales a partir del desarrollo de los estudios superiores y la investigación científica y técnica. El proyecto contemplaba la creación de la Facultad de Ciencias Económicas, la Facultad de Ciencias Agrarias y la Facultad de Vialidad, Arquitectura y Urbanismo.

En síntesis, la creación de una Universidad en la ciudad de Concepción del Uruguay con carreras estratégicas estrechamente vinculadas al desarrollo regional, impulsaría procesos de crecimiento y modernización de la economía regional y ofrecería una alternativa local de formación de nivel superior que evitaría la migración de la población joven a los centros urbanos en donde se encontraban las grandes universidades nacionales.


Finalmente en el marco de la Ley Nº 17604, el Decreto Nº 1305 de 1971 del Poder Ejecutivo Nacional otorgó la autorización provisoria para la creación y funcionamiento de la Universidad de Concepción del Uruguay a iniciativa de la Sociedad Educacionista “La Fraternidad”; lo cual está contemplado en el Art. 2 del Estatuto Social.


Asimismo, por legado del Dr. Bartolomé Vassallo-22 de enero de 1943- La Fraternidad recibe en propiedad el campo “El Sauce”, compuesto por una superficie de 9.620 hectáreas, el mismo está ubicado en el Departamento Tala de nuestra Provincia. Fue voluntad del legatario que sean entregados a la Asociación Educacionista “La Fraternidad” transcurridos dos años desde su muerte. Por resolución judicial de fecha 14 de febrero de 1946, se decretó la toma de posesión e inscripción de los bienes  legados. Éste punto es trascendental ya que tendrá una fuerte influencia en la UCU posibilitando la conformación de una unidad experimental para desarrollar funciones de docencia, extensión e investigación.


De esta forma la UCU, creada por el Honorable Consejo Directivo de “La Fraternidad” conducido por su ilustre presidente y Rector Fundador, Dr. Héctor Buenaventura Sauret, consolidó la misión que le impusieron sus fundadores en 1877, “ejercitando las garantías constitucionales sobre iniciativa privada y libertad de enseñanza”. Pero a su vez, participó activamente en un proceso de recuperación histórica de la Provincia de Entre Ríos en materia de Educación Universitaria.


Retomando las palabras de nuestro rector en su exposición con motivo del treinta aniversario de la     UCU, encontramos el sentir de esta visión:


“Corresponde valorizar la creación de la UCU como una iniciativa de la Fraternidad promovida en un contexto de reparación histórica de Entre Ríos, que había quedado excluida del escenario universitario nacional, por decisiones a nuestro juicio equivocadas del Presidente Roca y del Gobernador Racedo, adoptadas en los años ochenta del siglo XIX. Una visión retrospectiva del proceso universitario de nuestra provincia, se torna absolutamente necesaria en esta evocación para revalorizar la obra de nuestros fundadores y para identificar adecuadamente nuestro proyecto institucional.


Comencemos por recordar el estado de la educación superior en la Confederación Argentina al momento en que Urquiza promulgó el Pronunciamiento, en 1851, dando un paso fundacional del ciclo que nos condujo a la organización de la nación en 1853, con la sanción de la Constitución Nacional.


En ese momento el país contaba con tres centros de formación de profesionales: la Universidad de Córdoba, la Universidad de Buenos Aires y el Colegio del Uruguay.


Luego, entre 1852 y 1861, vivimos el ciclo de la separación del Estado de Buenos Aires tras la Batalla de Caseros.
Dicha fractura nacional desvinculó la “Universidad de Buenos Aires” del sistema de educación superior de la Confederación Argentina; los establecimientos de esta última se reducen a la Universidad de Córdoba y al Colegio del Uruguay.
Durante la secesión del Estado de Buenos Aires de la Confederación Argentina la Universidad de Buenos Aires se desvincula del sistema nacional de educación superior.


Después de la Batalla de Pavón en 1861 comienza una etapa de objetiva declinación de Entre Ríos. Esa tendencia culmina en el ámbito de la educación superior en 1883, durante la presidencia del General Roca y en la gestión del Gobernador Racedo en una prolongada frustración.


En efecto en ese marco histórico se dictó el decreto provincial del 18 de septiembre disponiendo el traslado de la Facultad de Derecho – ubicada en el Colegio del Uruguay – a Paraná, implicando el fin del aula pues ella no entró en operaciones.


Desde entonces hasta comienzos de los años setenta del siglo XX los entrerrianos quedaron excluidos del mundo universitario.
Fue a partir de 1965 que en el ámbito interior de “La Fraternidad” comienza el debate sobre la conveniencia de evolucionar desde la faz de la educación secundaria hacia la etapa superior de la vida universitaria, coincidiendo con una corriente de pensamiento que se operaba en el seno de la sociedad uruguayense, orientada a promover emprendimientos similares desde la perspectiva de la gestión estatal.
Hacia fines de 1969 se crea la Facultad Regional Concepción del Uruguay de la Universidad Tecnológica Nacional y en 1971 se funda la Universidad de Concepción del Uruguay, luego, en 1973 se forma la Universidad Nacional de Entre Ríos.
Esas decisiones – tanto de origen privado como de vertiente estatal – debemos ponderarlas como una verdadera reparación histórica”.


Etapa de expansión y consolidación del Proyecto Universitario.


Lograda la autorización provisoria, se elaboró un plan de trabajo en el que se pautaron las metas y tiempos que deberían ir alcanzándose para cumplir con lo establecido por el Decreto 1305/71 del PEN. Las primeras acciones tuvieron como meta cubrir los cargos de gestión necesarios para poder iniciar las actividades académicas. Cumplido este primer paso, en 1972 abre sus puertas la Facultad de Ciencias Económicas con la Licenciatura en Administración de Empresas. En los años siguientes, se irían aprobando las restantes carreras contempladas en el Proyecto Institucional: Contador Público y Licenciatura en Economía (1973). En 1979 se crea la Facultad de Arquitectura y Urbanismo e inicia sus actividades la carrera de Arquitectura. Por último, en 1986, la Tecnicatura en Agronomía marca el nacimiento de la Facultad de Ciencias Agrarias. De esta forma, la UCU hizo realidad su proyecto original.


En estos primeros años de funcionamiento, la UCU orientó sus esfuerzos a la promoción y desarrollo de su oferta y al fortalecimiento de las funciones de gestión y gobierno necesarias para garantizar un óptimo desarrollo de la actividad académica. Este trabajo de consolidación del proyecto universitario se vio altamente favorecido por la autorización definitiva del Ministerio de Educación y Justicia, otorgada por Resolución Nº 2325/90.


Se inició entonces una nueva etapa en la cual creció rápidamente la matrícula y se diversificó la oferta académica. Estos cambios operaron a través de dos estrategias: la creación de nuevas carreras en el campo de las ciencias jurídicas y sociales, de las ciencias de la comunicación y la educación y de las ciencias de la salud, por un lado; y la progresiva apertura al plano regional con la creación de Centros Regionales y Extensiones Áulicas en distintas localidades de la provincia de Entre Ríos y Santa Fe, al interior del entonces CPRES-CES. En síntesis, se demuestra que la UCU consolidó su proyecto original, se amplió, diversificando su oferta y se expandió en el ámbito regional hacia la Cuenca del Paraná y hacia la Cuenca del Uruguay.


El proyecto de creación de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales nace con la carrera de abogado en el año 1996 y comienza su ciclo educativo en abril de 1997. Encuentra un antecedente directo en la Escuela de Derecho que funcionara en el Histórico Colegio del Uruguay fundado por el General Justo José de Urquiza en 1849 en el cual se había introducido el estudio de la jurisprudencia.


Con estos antecedentes, sumados a la creación de la AELF por los propios alumnos del Colegio del Uruguay, era casi una obligación que Concepción del Uruguay volviera a tener una carrera de Derecho. Al decir de las palabras del Decano fundador de la FCJS, Dr. Juan Lacava “era devolverle a la historia, lo que las pasiones de los hombres le habían quitado. Y es en la más que centenaria Asociación Educacionista ‘La Fraternidad’, donde emerge, esta nueva proyección educativa, hoy…consolidada y en plena expansión”, enriqueciendo la visión y misión que dieron origen a la Universidad.


En el año 2001 por Resolución CSU N° 39 se crea la Facultad de Ciencias de la Comunicación y de la Educación, a partir de la necesidad de enmarcar carreras que la institución venía dictando: Carrera Docente (1988), Locutor Nacional (1993), Licenciatura en Gestión del 1° y 2° Ciclo de la Educación General Básica (2001), Licenciatura en Gestión de la Educación Inicial (2001),  Ciclo de Licenciatura en Educación (2001), Licenciatura en Periodismo (2001), en una unidad académica que propendiera a su eficaz funcionamiento y al desarrollo de proyectos en el área educativa y el crecimiento del área comunicacional, tendiendo a un fortalecimiento en la implementación y desenvolvimiento de las mismas.


Asimismo, cabe destacar la iniciativa de la Asociación Educacionista “La Fraternidad” y de la UCU de crear una Unidad Agrotécnica, la cual fue inaugurada el 13 de mayo de 2006 con el nombre de “Dr. Bartolomé Vassallo” y localizada en el campo “El Sauce”.
Nuestros arrendatarios haciéndose eco de la nueva política de integración propulsada por el Consejo Directivo, firmaron el 13 de mayo de 2006 un Convenio de Cooperación que permite que los alumnos de la carrera de  Ingeniería Agronómica de la Facultad de Ciencias Agrarias realizar prácticas supervisadas en el ámbito de sus lotes.


La transformación de La Fraternidad desde 1946 a la fecha, al disponer de una unidad académica especializada en ciencias agropecuarias en el campo, estimula a una mayor integración de sus niveles académicos con el rol que cumple su campo “El Sauce”.
Finalmente, en el Informe de Autoevaluación Primera Fase, la UCU explicita la intención de crear la Facultad de Ciencias Médicas y en su órbita la Carrera de Medicina. Es así que, en 2011, a través de la resolución de HCD Nº 35/11 del 28 de julio del año 2011, se crea la Facultad de Ciencias Médicas “Dr. Bartolomé Vassallo”, la cual es sus comienzos aloja la carrera de “Licenciado en Nutrición” de Sede Central, que se dictaba en la Facultad de Ciencias Agrarias.


En el Plan de Desarrollo Presentado a CONEAU en el Informe de Autoevaluación Institucional del año 2010, la Universidad asume el compromiso de avanzar en la concreción del proyecto educativo de la Carrera de Medicina, la cual fue acreditada por CONEAU en su sesión plenaria Nº 422, del 29 de junio de 2015.


En 2016 comenzó el dictado de la primera cohorte la carrera de Medicina de Facultad de Ciencias Médicas “Dr. Bartolomé Vassallo” de la UCU, cuyo reconocimiento oficial del título y validez nacional de la carrera están dados por la Res. del Ministerio de Educación N° 689 del 2017.

Estado del Proyecto Universitario y visión prospectiva


La UCU se define como un centro de estudios, investigación y cultura y asume, actualmente entre sus finalidades y funciones, las enunciadas por los arts. 28 y 4 de la Ley de Educación Superior Nº 24.521/95. Su historia marca una impronta sólida, con una fuerte cultura institucional y con identidad grupal de sus integrantes.


Por su procedencia fundacional asimila los valores de solidaridad y servicio, y al mismo tiempo va construyendo un perfil institucional donde se aúnan como metas, la formación profesional de excelencia y la atención de los problemas regionales y nacionales, a través de la transferencia de conocimientos y tecnología, productos de la investigación.


Son los problemas regionales y nacionales los que constituyen los desafíos que los graduados de la UCU deberán enfrentar, ya que desde sus inicios, la Universidad se propuso:

  • Generar una oferta diversificada de calidad y adecuada a las necesidades de la sociedad local.
  • Lograr la mayor eficiencia posible en el uso de sus recursos con destino al cumplimiento de sus metas.
  • Trabajar en vistas de una mayor equidad en el acceso de los jóvenes a las carreras universitarias, de total conformidad con sus objetivos estatutarios.
  • Contribuir al fortalecimiento del Sistema Educativo con una oferta privada al servicio de los más necesitados y los intereses regionales.

Desde 1971, la UCU ha avanzado en su perspectiva de desarrollo pasando de su unidad comunal inicial a una visión de alcance regional, y que actualmente se encuentra en un proceso de consolidación de unidad en la diversidad.
Actualmente, la estructura académica que emerge de la combinación de principios de ordenamiento disciplinar (Facultad) y espacial (Sede Central y Centros Regionales), está conformada por 6 facultades:

  1. La Facultad de Ciencias Económicas (FCE),
  2. La Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU),
  3. La Facultad de Ciencias Agrarias (FCA),
  4. La Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales (FCJyS),
  5. La Facultad de Ciencias de la Comunicación y de la Educación (FCCyE), y
  6. La Facultad de Ciencias Médicas (FCM).

Las diferentes carreras pertenecientes a las mismas se encuentran emplazadas en su Sede Central (en Concepción del Uruguay), sus 4 Centros Regionales: Gualeguaychú, Río Paraná, Rosario y Santa Fe, y sus 2 Extensiones Áulicas: Villaguay y Concordia.


En su Estatuto Académico la UCU considera que son finalidades y funciones generales de esta Universidad las enunciadas por la Ley de Educación Superior N° 24.521:

  • Investigar y considerar todas las cuestiones ligadas al desarrollo económico-social y cultural nacional, provincial y regional.
  • Facilitar y promover la incorporación de nuevas ciencias y técnicas productivas dentro de la sociedad, a fin de que mediante su aplicación, sea posible consolidar altos niveles de productividad económica.
  • Contribuir al crecimiento y desenvolvimiento de la economía industrial y agropecuaria, así como también, del sistema vial, de comunicaciones y energía, a cuyo fin promoverá la extensión de servicios al ámbito social.
  • Aportar mediante el establecimiento de nuevas profesiones y técnicas un continuo mejoramiento de la mano de obra y de la inteligencia regional.

Esta Universidad, en tanto institución educacional y de investigación científica y técnica superior, entiende como su misión específica la de crear, preservar y transmitir la cultura nacional así como sus tradiciones. Ésta misión es armónica con el conocimiento y divulgación de la cultura universal, la cual se deberá cultivar respetando y cuidando la pureza de sus fuentes y desenvolvimientos.
Reconoce la libertad de enseñar, aprender e investigar; proclama su absoluta identidad con los intereses de la Nación, de su progreso general y del bienestar social de su pueblo; sostiene y se compromete a defender la soberanía nacional y el irrenunciable derecho de los argentinos a consagrar un pleno desarrollo de nuestras potencias materiales, espirituales y culturales como medio para construir un gran país.
Quienes contribuyeron a la creación de la UCU entre 1965 y 1971 tuvieron una perspectiva muy positiva sobre su existencia actual y sobre su futuro, sin perjuicio de remarcar de la necesidad de revisar permanentemente la experiencia transcurrida, en el marco de un nuevo contexto socio – histórico y con los requerimientos de normativas de educación superior distintos a los del inicio de la misma (transición legislativa: leyes 14.457/58, 17.604/69 y 24.521/95).
Es por esto que,  la UCU en conformidad con el Art. 44 de la LES, abarcando las funciones de docencia, investigación y extensión da comienzo al proceso de Evaluación Institucional suscribiendo el Convenio de Cooperación y Diálogo Técnico entre UCU y la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU) el 17 de marzo de 2005. Posteriormente se comienza con un período de talleres de trabajo y concientización con los diferentes actores que componen la Institución y la confección del documento de autoevaluación. La Universidad presenta ante CONEAU el Informe de Evaluación Institucional aprobado por Resolución N° 227/09 de Consejo Superior Universitario del 02 de septiembre de 2009.
Entre el 17 y 20 de agosto de 2010, la Universidad recibió la visita del Comité de Pares de CONEAU. El 22 de marzo de 2011 se le hace llegar el “Texto preliminar del informe de evaluación Externo”. Además, el 12 de abril se responde un documento en el cual se consignan errores u omisiones a los fines de ser considerados para su inclusión en el informe final. El mismo año, recibe el Informe de Evaluación Externa Nº 36 de CONEAU, el cual marca la concreción de la primera autoevaluación institucional de la Universidad.
En 2015, UCU comienza a trabajar formalmente en su segunda Fase de Autoevaluación Institucional. En ese marco, se crea, a través de la Resolución de Rector Nro. 3/15 del 6 de marzo, la Comisión de Autoevaluación Institucional que actúa en el ámbito del Rectorado de la UCU, con la asistencia de la Secretaria Académica UCU.
Finalmente, en junio de 2016, se suscribió con CONEAU un nuevo convenio de cooperación y diálogo técnico que mire ese horizonte del sexenio.
Una detenida mirada diacrónica sobre el pasado institucional de la Universidad de Concepción del Uruguay obliga a  considerar los tiempos de transformación en que se ha incurrido, observar los cambios realizados desde la “perspectiva comunal” fundacional hacia la consolidación de la visión regional actual, las nuevas áreas disciplinarias y la diversificación de perfiles concretada, jerarquizando las instancias de gobierno y administración.
Estos desarrollos institucionales ponen, a los miembros del actual gobierno de la Universidad, en el profundo compromiso de consolidar a la misma en tanto institución de educación superior en un contexto de nuevos desafíos locales y globales.
En tal sentido, un aspecto significativo del actual compromiso histórico de la UCU con su futuro de calidad educativa se encuentra en hacer frente a los problemas académicos comunes – a nivel nacional - vinculados al acceso, la retención y la graduación, dado el destacado crecimiento de la matricula consolidada.
Se aprecia como importante también alcanzar la consolidación y el afianzamiento académico de la UCU en su rol regional, al crear los diferentes centros regionales y Extensiones Áulicas en Santa Fe y Entre Ríos.
Otros temas, actualmente en consideración, se refieren específicamente a la adaptación de los grados a las nuevas modalidades vigentes y la ampliación de las ofertas de posgrado, como así atender a la progresiva internacionalización, estimulando el retorno de los graduados a la vida académica de la Universidad y, por supuesto, adoptar la evaluación externa y la acreditación como método de mejoramiento continuo.
Todo el proceso de construcción académica e institucional emplazado desde 1971 es afirmativo, especialmente en los últimos años, en los que se observa un crecimiento cualitativo muy importante para la Universidad de Concepción del Uruguay y su inserción en el mundo internacional desde la primera Evaluación Institucional a la fecha.
La acreditación del Doctorado en Arquitectura y Urbanismo, en el marco de la  Red para la promoción del Posgrado, Investigación y Desarrollo en Arquitectura y Urbanismo (REPIDAU), integrada por la Universidad de Flores (UFLO), Universidad Abierta Interamericana (UAI), y UCU, muestran el crecimiento y fortalecimiento de las  diversas acciones de cooperación interinstitucional a nivel nacional.
Asimismo, la acreditación de nuestras carreras de Arquitectura (convocatoria 2015) y de Ingeniería Agronómica (convocatoria 2016) ante ARCU – SUR, sistema de validación de calidad del MERCOSUR; la acreditación definitiva de la Maestría Binacional en asociatividad con la Hocschule Neubrandenburg (Alemania) en Gestión de Cultivos Extensivos; el rol asesor que la UCU cumple en el Comité de Hidrovia del Rio Uruguay desde el 2010 y la participación como integrante de la Red de Instituciones de Educación Superior del Río Uruguay, denotan una dimensión internacional, la asociatividad y el reconocimiento interestatal de UCU en este sexenio.
Es así que la UCU se proyecta al resto del mundo en sus relaciones con el MERCOSUR, en sus vínculos de movilidad estudiantil con Universidades de diversos países, participación en diferentes redes internacionales y actividades de cooperación interinstitucional tanto a nivel nacional como a nivel internacional.
Por último la UCU avanza sobre una redefinición de su visión en base a los componentes innovadores de la investigación, la extensión y la transferencia de los conocimientos a la sociedad, que sumados a su necesidad histórica de afianzamiento regional y progresiva internacionalización inducida por la nueva legislación, re-articulan su historia con el compromiso de desarrollo regional y nacional a través de un proyecto educativo de más de 100 años de vida.
Los tiempos de vida educativa superior de la UCU, llevan a la progresiva búsqueda de la excelencia por parte de la misma, y abre paso al reconocimiento de un renovado compromiso histórico con las problemáticas de la región.
En este horizonte de perspectivas, la consideración de los fundadores de la UCU se hace presente como una luz sabia, en su actualidad y prospectiva: “…estamos convencidos de que ésta no es, la obra de un hombre, de un grupo o de una secta. Esta Universidad sólo podrá ser realidad si sumamos el ingenio, la fuerza y la vocación de grandeza de los entrerrianos”.